Cabecera Royal Blood

Royal Blood: Reescribiendo el rock clásico

En la historia de la música siempre han existido una serie de etapas por las que todo grupo que se precie ha pasado. Todos conocemos la historia de algún conjunto que comenzó tocando en el garaje de su casa, editando sus propios discos con medios precarios o recorriendo los pubs de su país hasta dar con la tecla que les llevara al éxito. Pero estas reglas no parecen aplicables para Royal Blood, el dúo formado por Mike Kerr y Ben Thatcher.

Esta banda inglesa se ha hecho un hueco en el panorama musical internacional en apenas un par de años con una historia que, cuanto menos, es extraordinaria. En 2012 se juntaron con la intención de formar el grupo y tras publicar sus primeros singles acapararon la mirada de la crítica, llevándoles a tocar en lugares inimaginables a ojos de un novato. No son muchos los artistas que puedan decir que han participado en los grandes festivales británicos como T in the Park o Glastonbury sin ni siquiera tener álbum publicado.

 

Royal Blood actuando en T in the Park

Royal Blood actuando en T in the Park

 

Pero parte de su éxito se lo deben a tener un padrino de lujo como Matt Helders, batería de los Arctic Monkeys, grupo que adoptó como teloneros a Royal Blood. La banda también contó con el apoyo de la BBC que lo incluyó en su lista de grupos a seguir en 2014 o de los Foo Fighters, con los que saldrán de gira en su próximo tour.

Con esta excelente carta de presentación lanzaron en 2014 su álbum debut con el mismo nombre, Royal Blood, que cumplió con todas las expectativas y se alzó como número 1 en ventas en el Reino Unido, convirtiéndose en uno de los álbums debut con más éxito de la década. Un conjunto de 10 cortes en los que la banda de Brighton pone el turbo y nos ofrece 32 minutos de rock con una potencia excepcional.

Su música se inscribe dentro del género rock, un género amplio que abarca una amalgama de estilos en los que la distinción es un aspecto clave ante la gran oferta de grupos que ofrecen un sonido similar. Este rock, con ciertas reminiscencias de estilos metal más pesados es similar al sonido que podemos escuchar en cualquier banda local a poco que salgamos a recorrer la escena musical o la multitud de festivales que tienen lugar en nuestro país. Pero lo que hace a la música de Royal Blood realmente atractiva es su capacidad para tomar el hard rock de corte clásico, inspirado en los riffs memorables de bandas míticas como Led Zeppelin y añadirle la frescura de la influencia de artistas recientes como Muse, Rage Against The Machine, Queens of the Stone Age o Wolfmother, dando como resultado un estilo pegadizo y resultón que se graba en la memoria de todo aquel que lo escucha.

 

 

Lo excepcional de este dúo es la capacidad de crear un sonido tan potente solamente con la combinación entre bajo y batería. Mike Kerr consigue explotar las cuatro cuerdas de bajo sacando un sonido que puede pasar por el de una guitarra solista. Haciendo uso de la técnica y amplificando el sonido de los graves por dos vías que hacen sonar octavas distintas consigue suplir la carencia de músicos y conseguir un sonido envolvente, tanto en estudio como en directo.

Son inevitables las comparaciones con otros grupos compuestos por dos miembros, como The White Stripes, The Black Keys o Death From Above 1979, aunque solo es en este último caso en el que la combinación de instrumentos es la misma que en el formación inglesa; en el resto de casos es la guitarra la que sustituye al bajo. Pero Kerr y Thatcher tiran balones fuera y admiten tener influencias de todo tipo de estilos y géneros, desde el funk hasta Mariah Carey.

 

Mike Kerr y Ben Thatcher

Mike Kerr y Ben Thatcher | Créditos: Warner Music

 

A Royal Blood tampoco se le puede atribuir la invención de la pólvora, no han creado nada nuevo, pero sí que han sabido aportar una bocanada de aire fresco a un género que necesita de nuevas motivaciones y proyectos distinguibles entre la gran masa de músicos incipientes. En su particular coctelera de géneros han sabido juntar lo mejor de cada casa y plasmarlo en su disco debut, que apunta a que será solo el pequeño principio de una carrera de éxitos.

Iván Moreno

Iván Moreno

Devoro acordes y vivo en el surco de un vinilo. Estudiante de Comunicación Audiovisual y apasionado del vídeo y la fotografía.
Iván Moreno

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *