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Desktop Films: entornos informáticos como lienzo fílmico

Entre los rasgos definitorios de lo que se ha denominado cine posmoderno nos encontramos con un proceso de globalización mediática. Si bien este comienzo de siglo ha demostrado ser el tiempo de la comunicación no-presencial, unida por la inmediatez de Internet y los dispositivos móviles con los que comunicarnos en cualquier lugar y situación, el cine, lejos de mantenerse aislado de estos procesos de convergencia mediática, ha sabido incorporarlos y ofrecernos nuevos espacios de la representación.

El caso en particular en el que voy a hacer hincapié es el relativo al modelo que ha tomado recientemente la industria cinematográfica para representar las comunicaciones a través de los dispositivos informáticos, los desktop films.

Este término, de reciente acuñación, hace referencia a aquellos films en los que el espacio fílmico coincide con el espacio del escritorio del ordenador, en el que se hiperencuadran las distintas pantallas e interfaces en los que se desarrolla la historia y en los que aparecerán los personajes o sus representaciones a través de sus avatares en línea.

Este término es el resultado de llevar al extremo la (también reciente) tradición de incorporar a la pantalla los cuadros de diálogo de los servicios de mensajería instantánea, creando una suerte de multipantalla que agiliza la narración y resulta muy útil a efectos prácticos. Para que el lector pueda tener una idea clara de estos ejemplos destacamos su utilización en las series de ficción Sherlock y la versión americana de House of Cards.

 

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Pero estas películas de escritorio van mucho más allá. Si bien estas interfaces móviles suponían la integración de los dispositivos en la imagen del mundo real, este paso supone una dificultad mucho mayor al tener que integrar toda la historia en la pantalla del mundo real, haciendo frente a las limitaciones narrativas de este formato. Para conseguir justificar esto se despliega todo un batallón de elementos informáticos para justificar el paso de la acción en el film, siendo muy recurrente la utilización de webcams para mostrarnos al personaje protagonista.

Es de esta manera como se nos presenta a Nick Chambers (Elijah Wood), el protagonista de la película Open Windows (Nacho Vigalondo)El film supone el punto de partida de este tipo de representaciones en el formato del largometraje, adquiriendo una complejidad inédita en la construcción del espacio de representación. Lejos de lo que cabría suponer de una historia contada a través de la pantalla de un ordenador, la narración recorre distintos espacios e introduce distintos personajes que se integran en la pantalla a través de las ventanas, simulando el espacio de trabajo de un ordenador en el que se recogen las imágenes provenientes de distintas fuentes (webcams, cámaras de seguridad, sistemas de navegación GPS, etc.).

De esta manera se crea un sistema de voces narrativas en el que el espectador comparte el mismo grado de percepción que el que se le muestra por las interfaces de la pantalla, adquiriendo una perspectiva muy peculiar en la que no todo lo que se muestra es real (y hasta aquí paro de leer para no destrozar a nadie el giro final del film). De esta misma forma, el film juega con el concepto de los avatares, ya que, al igual que en la vida real, no todo lo que vemos a través de la pantalla de nuestros dispositivos es real, es solo una representación de las personas.

Pero Open Windows solo supone el pistoletazo de salida de los desktop films en el formato del largometraje, ya que previamente este concepto había sido desarrollado en el ámbito del cortometraje, aprovechando las ventajas de este formato.

Noah (Patrick Cederberg, Walter Woodman) lanza al espectador la reflexión acerca del uso de las redes sociales y las relaciones humanas utilizando únicamente el escritorio del ordenador de Noah, un joven al que solo veremos a través de su avatar en Facebook y del que conoceremos su situación amorosa únicamente con sus actualizaciones de estado y las conversaciones virtuales que tiene con su mejor amigo.

También en el campo del cortometraje ubicamos Transformers: the premake, un trabajo creativo no-oficial en el que Kevin B.Lee construye una historia a través de las grabaciones amateurs de los fans que se congregaban a las puertas de los rodajes de Transformers: La era de la extinción a lo largo del mundo.

De esta manera construye lo que ha denominado como Desktop Documentary, una forma emergente de hacer cine que aprovecha la pantalla del ordenador como medio artístico para captar la realidad de la vida y las experiencias primarias de nuestra vida cotidiana a través de Internet.

El último capítulo de esta serie de relatos enmarcados en la interfaz informática ha llegado con la reciente Eliminado (Levan Gabriadze), una renovación del subgénero de terror Slasher narrado exclusivamente a través de una conversación de Skype entre seis amigos que se ven acosados por la presencia virtual de una compañera que se suicidó víctima de ciberacoso.

 

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Pese a su corta duración, el film se resiente de las limitaciones de las interfaces a la hora de justificar la progresión de la narración, haciéndose demasiado tediosa la conversación entre los personajes para la construcción de los mismos. Sin embargo, el resultado supone un soplo de aire fresco y la demostración de que este formato se pliega a distintos géneros, dejando la puerta abierta a cineastas que quieran experimentar con estos formatos.

En definitiva, nos encontramos ante un nuevo modelo de representación que supone una revolución sobre el modo de representar los entornos informáticos en el cine, campo que siempre ha entrañado cierta dificultad para la industria cinematográfica. Pero de la misma manera que los entornos digitales suponen un espacio para la representación cinematográfica también son un lienzo en blanco para todo tipo de vanguardias videográficas, pudiendo experimentar con los límites de este formato en formatos tan creativos como el videoclip.
 

 

Iván Moreno

Iván Moreno

Devoro acordes y vivo en el surco de un vinilo. Estudiante de Comunicación Audiovisual y apasionado del vídeo y la fotografía.
Iván Moreno

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